Madrid, 5 jun (EFE).- María Lionza, la diosa venezolana de las
aguas y de la selva, protagoniza un trabajo realizado a lo largo de
una década por la fotógrafa española Cristina García Rodero y que
forma parte del programa oficial del Festival Internacional de
Fotografía PhotoEspaña.
La exposición "María Lionza. La diosa de los ojos de agua"
incluye una selección de un centenar de imágenes que revelan a
través de la mirada de García Rodero un profundo estudio de la
religiosidad en torno al culto al mítico personaje venezolano.
Con un cuidado montaje que contribuye a la recreación y puesta en
escena de los ritos, y a potenciar las imágenes de García Rodero, la
muestra se articula entorno al agua, el fuego y la tierra en un
recorrido en el que también la música contribuye a dar intensidad a
las fotografías, la mayoría de ellas inéditas.
Imágenes en blanco y negro y en color -principalmente las
relacionadas con el fuego- introducen al visitante en un mundo que
fascinó a la documentalista "por su fuerza y por su intensidad, pero
también por la sencillez de la gente, por su generosidad y por su
ayuda".
Esto provocó que un trabajo que iba a ser corto "se prolongara
durante diez años", recordó García Rodero, quien agradeció a Tomás
Rodríguez Soto, comisario de la exposición, el haberle puesto en
contacto con María Lionza.
"Fue en Caracas, en el Museo de Bellas Artes. Como sabía mi
interés por estos temas, me dio a conocer su existencia", afirmó la
fotógrafa, quien señala que este trabajo es una continuación del que
ha venido haciendo desde que comenzó su trayectoria con proyectos
como los dedicados a España, Cuba o Haití.
La montaña de Sorte, cerca de Chivacoa, en el estado venezolano
de Yaracuy, es uno de los lugares más visitados por los peregrinos
durante la Semana Santa. Los devotos acuden para hacerle peticiones
a María Lionza, tanto relacionadas con enfermedades, como con
problemas de amor o la riqueza y el poder.
Los creyentes eligen un lugar en el bosque o junto al río para
construir altares para invocarla. Estos, como se aprecia en las
imágenes de García Rodero, son decorados con fotografías, figuras y
estatuillas, vasos con ron o aguardiente, tabacos, cigarrillos en
cruz, flores, frutos,
Aunque el culto se remonta al siglo XV, antes de la llegada de
los españoles a Venezuela, "esta religión se encuentra
verdaderamente entramada con la contemporaneidad nacional, a partir
de ciertos movimientos sociales surgidos en el siglo XX", afirmó el
comisario.
Antiguamente se veneraba a Yara, diosa de la naturaleza y del
amor, cuya leyenda sobrevivió a la conquista española, sufriendo
algunas modificaciones como la de tomar el nombre católico de
Nuestra Señora María de la Onza del Prado de Talavera de Nivar,
denominación que con el paso del tiempo se convertiría en María de
la Onza o María Lionza.
"Se trata de un culto muy mestizo" que se ha nutrido de la
cultura europea, asiática y africana, conformando un ritual que
entremezcla a santos con personajes de la cultura popular venezolana
y héroes históricos, a caciques indios, esclavos negros, santos
cristianos, así como médicos, militares o delincuentes, señaló Tomás
Rodríguez.
Según el comisario, el trabajo de García Rodero no sólo interesa
por su registro "sino por su aproximación a una situación social en
momentos clave".
Considerada como una de las fotógrafas más destacadas y
reconocidas dentro del panorama artístico nacional e internacional,
Cristina García Rodero, de 58 años, es uno de los mayores exponentes
de la corriente documental iniciada en España en los años setenta.
En 1973 inició un trabajo de investigación sobre las fiestas,
tradiciones y ritos en España. El proyecto se vio reflejado en
"España oculta", obra que recibió el Premio al Mejor Libro de
Fotografía de Arlès (Francia), el premio Kodak Fotobuchpreis, en
Sttutgart (Alemania) o el World Press Photo 1993.
Premio Nacional de Fotografía, Bartolomé Ros de PHotoEspaña, y
Medalla de Oro del Mérito a las Bellas Artes, desde 2007 es
fotógrafa asociada de la Agencia Magnum Photos.
La undécima edición de PhotoEspaña acoge hasta el 27 de julio 69
exposiciones con las obras de 230 artistas de 35 nacionalidades. EFE
mtf/pv/jnr/sm
(Con fotografía)